A una vaca con una gran ubre

A una vaca con una gran ubre

17 marzo, 2020 0 Por admin

La vaca 2781 tiene una ubre extremadamente grande. Esto supone un gran problema. Sobre todo para ella, que tiene que llevar esa gran carga. Pero también para nosotros ya que  A3PO, nuestro robot de ordeño, no puede hacer su trabajo y la tenemos que ordeñar a mano. Ni siquiera su ternero es capaz de mamar de semejante ubre ya que las tetas quedan demasiado bajas.

 

Lo más curioso es que yo cada vez que veo a este animal (al que he llamado Sabrina por la mítica cantante que tuvo encandilados a los mozos allá por los 80) me acuerdo de una poesía: la que hizo Quevedo a un hombre de gran nariz y que yo he adaptado a mi vaca…

Erase una vaca a una ubre pegada,
érase una ubre superlativa,
érase una ubre sayón y escriba,
érase una ballena muy aventrada.
Era un reloj de arena mal encarado
érase una caldera embarazada.
érase una montaña boca abajo,
era una Venus  aun más ubérrima.
Érase la quilla de una galera,
érase la cámara de una Pirámide,
las doce tribus de ubres era.
Érase una ubérrima infinita,
muchísima ubre, ubre tan fiera
que en el pecho de Sabrina fuera delito.

Érase una vaca a una ubre pegada,
érase una ubre superlativa,
érase una caldera medio viva,
érase una ballena muy aventrada.

Era un reloj de arena mal encarado,
érase una montaña boca abajo,
érase una ubre sayón y escriba,
era una Venus aun más ubérrima.

Érase la quilla de una galera,
érase la cámara de una Pirámide,
las doce trubus de ubres era.

Érase una uberrísima infinita,
frisona archiubre, tetalera
verruga garrafal, hinchada y frita.

 

Por suerte, Quevedo ni va a poder reclamar derechos de autor ni va a poder leer mi versión. Si no, a lo mejor, era yo el siguiente objeto de sus pullas…

Si sois gente curiosa y queréis leer y entender en toda su complejidad la poesía original, pinchad aquí