Amapolas

Amapolas

14 julio, 2018 2 Por admin

Hace unos años los campos de cereal se llenaban de amapolas. Como aquí no lo cultivamos, no se hasta que punto ocasionaba pérdidas en las cosechas, pero el caso es que ahora se eliminan. Posiblemente sea lo mejor para la productividad, pero, sin lugar a dudas, estéticamente, nosotros y nuestros campos hemos perdido mucho.

Por eso, ver una solitaria amapola al lado de la cuadra me ha hecho ilusión y me ha brindado la oportunidad de hacer una entrada hablando de esta interesante flor.

Su nombre científico es Papaver rhoeas y es pariente de las adormideras, de las que sacamos el opio y la morfina. Por eso, la ampola tiene un poder sedante y antiespasmódico.

Para los profanos en la materia, lo más llamativo de esta planta son sus flores. Son de un rojo intenso, con 4 pétalos superfinos y los estambres formando una especie de anillo negro en su interior.

Culinariamente hablando, la amapola es más interesante de lo que parece. Sus hojas verdes se pueden consumir como cualquier otra verdura. También se comen sus cápsulas previamente cocidas y aliñadas con aceite y sal. Las semillas son adorno de muchos panes y los pétalos se usan como colorante alimenticio.

Usos medicinales

Hirviendo en un litro de agua 8 o 10 cápsulas de amapola durante 5 minutos se obtiene una tisana contra el insomnio.

Una infusión de unos pocos pétalos secos por taza de agua va bien para el asma y los catarros. Además tiene un ligero efecto sedante. De la misma manera, pero añadiéndole azúcar, se consigue un jarabe con los mismos efectos que la infusión pero más del gusto de los niños.

 

Amapolas en la granja

Las amapolas son uno de los manjares favoritos de los conejos. Antes, uno de los trabajos de los niños granjeros era recogerlas para alimentar a estos animales.