Charlot

Charlot

13 enero, 2019 0 Por admin

La Charlie doméstica, la de los amores apasionados, ha tenido descendencia. Hace poco nacieron tres gatitos de los que han sobrevivido 2. Uno es casi completamente negro. El otro se parece a su madre y tiene un pequeño bigotito que me recuerda mucho a Charlot. De ahí que le hayamos puesto ese nombre. 

Charlot es, de momento, un gatito muy travieso y juguetón. No tiene problemas en dejarse coger y acariciar. En cuanto me ve, viene hacia mi porque le gusta ponerse a jugar conmigo y porque sabe que le suelo traer algo de comida. Nada que ver con su tímido hermano que, ante cualquier presencia humana, prefiere esconderse.

Al principio, la Charlie se quedaba muy cerca vigilando todos mis movimientos, pero sin atreverse a hacer nada para alejarme de su cachorro. Ahora se ha dado cuenta de que no le voy a hacer nada malo. Por eso, se muestra más tranquila aunque sigue echando una ojeada por si las moscas…

 

Hay días en que estos pequeños cachorros desaparecen y no sabemos donde paran. Cuando pensamos que han muerto los tres, la Charlie los vuelve a traer a casa. 

Nuestro perro Izar no es muy amigo de los gatos. Es bastante tolerante con los que habitualmente viven en la cuadra pero no soporta a los forasteros. Por eso temíamos que intentara matar a estos nuevos intrusos con los que tiene que compartir espacio. Pero los ha aceptado bastante bien y conviven sin problemas.

Yo estoy encantada con los nuevos mininos. Me tranquiliza que haya relevo generacional porque para mantener ratas y ratones alejados de casa no hay nada como un buen gato y si, además, es una buena cazadora como nuestra Charlie, mejor.

 

Nuestro gatito Charlot

Pidiendo comida

 

El hermanito de Charlot

El hermanito de Charlot

 

El padre de nuestro gatito Charlot

El padre de la criatura

 

Charlot con su madre y su hermanito

La Charlie con sus retoños