Gusanos

Gusanos

7 junio, 2019 2 Por admin

Cuando ya va entrada la primavera y hace calor, vivimos  en la granja una de las situaciones que más desagradables me resultan: la aparición de numerosos gusanos blancos con una cola que se asemeja a las de las ratas pero que, curiosamente, les sirve para respirar mientras hacen «snorkel» en el estiercol.

En realidad son larvas de  Eristalis tenax, una mosca con aspecto de abeja totalmente inofensiva.

A estos «gusanos» hay tres cosas que les encantan: los purines, el agua (cuanto más negra y contaminada mejor) y trepar. Así que es fácil encontrártelos en cualquier pared de la cuadra o, lo que es peor, infestando los bebederos. Cuando han crecido lo suficiente y van a pupar, buscan lugares más secos y se agrupan formando montoncitos. La pupa es ovalada de color oscuro y mantiene su característica cola.

Una vez emergida la mosca adulta, dejan por las esquinas un rastro de «envoltorios» que deben ser bastante nutritivos porque la Charlie, una de nuestras gatas, se los suele tomar de aperitivo o como informal cena de picoteo.

El caso es que estos desagradables visitantes veraniegos no solo no hacen mal a nadie, sino que ayudan a purificar las aguas fecales ya que se alimentan de bacterias y otros organismos. Además se van a convertir en moscas polinizadoras. Pero a mi me da un grandísimo asco verlos pulular por todas partes. El colmo ya es cuando los pisas, los sientes por debajo de las suelas de las botas y oyes un característico chasquido… Y es que hay ratos en los que no apetece nada ser granjera.

 

La madre de todos los gusanos