La guadaña

5 junio, 2015 0 Por admin

A la guadaña, en algunos sitios también se le llama dalla o dalle. Hoy es una herramienta prácticamente en desuso, lo cual no es de extrañar porque saber manejarla requiere bastante más habilidad de la que parece. Aun así, y a pesar de que tiene tras sus espaldas más de 2000 años de historia, sigue siendo un imprescindible en la granja. La utilizamos para cuidar y desbrozar los terrenos con demasiada pendiente.

Para que una guadaña tenga un buen corte hay que adelgazar su borde golpeándola en un yunque con un martillo especial. Además es necesario afilarla cada poco tiempo. Por eso, es imprescindible llevar en el cinturón una piedra de afilar. Para eso se guarda en una especie de estuche llamado colodra. Antes las colodras se hacían de madera, pero las he llegado a ver  de cuerno y hoy en día, ¡cómo no!, suelen ser de plástico.

Para cortar helecho se suele utilizar una guadaña más ancha que para segar hierba.

En cuanto al mango, antiguamente los propios campesinos lo construían de madera y lo sujetaban con una anilla y una cuña. Hoy en día, aquí aun es posible encontrar los mangos de madera. Pero está siendo desplazado por el mango de hierro.