La hiedra terrestre, una planta muy cervecera

La hiedra terrestre, una planta muy cervecera

4 mayo, 2018 0 Por admin

Si el año pasado nuestro huerto se lleno de murajes, este año, la flor dominante, es la hiedra terrestre. Los científicos la llaman Glechoma hederacea y, a pesar de su nombre, no es trepadora ni tienen nada que ver con las hiedras, porque de la que es pariente es de la menta.

Lo más característico de esta planta, para mi que no soy botánica, son sus pequeñas flores de color violeta y con forma ligeramente parecida a una trompeta. Estas flores acaban en 4 lóbulos, el inferior es más ancho y tiene forma de corazón.

Su floración empieza entre finales de marzo y abril y dura hasta el otoño. Le encantan los suelos húmedos y sombríos pero se puede adaptar al calor.

Tiene una historia peculiar porque se consideraba una planta mágica asociada a la magia blanca. Otra de sus curiosidades es que hasta el SXVII, en vez de lúpulo, se utilizó raíz de hiedra terrestre para dar sabor y conservar la cerveza.

Si se consume en grandes cantidades es venenosa, pero cuando la planta es joven, y todavía no ha cogido el gusto amargo que dan los sinsabores de la vida, se pueden añadir sus hojas a una ensalada. Al parecer, yo no las he probado, le dan un toque entre menta y limón bastante agradable.

Usos medicinales

Como medicamento la hiedra terrestre es una fuente de vitamina C. Con la planta bien picada y hervida en leche o agua se pueden hacer cataplasmas para cicatrizar heridas o calmar las hemorroides. En infusión es buena para limpiar los pulmones cuando se padecen catarros. Además se está estudiando su uso para prevenir el cáncer (más en concreto la leucemia) y la hepatitis.

Seguro que el que este año sea la hiedra terrestre la que está invadiendo el huerto (y no el muraje como el año pasado) tiene un significado. Tal vez nos da una pista de como va a ser este próximo verano o nos indica alguna característica de la tierra. Por desgracia, no tengo las claves para poder «leer» lo que esta mágica planta me quiere contar.

La hiedra terrestre con su «prima» la menta