La tísica

La tísica

10 mayo, 2020 0 Por admin

De entre las muchas enfermedades vacunas hay dos que nos traen de cabeza a los ganaderos y, sobre todo, a los terneros: la neumonía y la diarrea. Normalmente, se les da la medicación correspondiente y, tras pasar unos pocos días enfermos, se curan sin más problemas. No es el caso de la ternera que hoy nos ocupa. Yo le llamo la tísica porque ha pasado enferma prácticamente toda su corta vida.

La tísica pasó los primeros meses en la guardería. Ya entonces se veía que era un animal debilucho. Al principio mamaba de la vaca nodriza, pero no se desarrollaba con normalidad. Mientras las demás crecían y engordaban, ella se quedaba pequeña y muy delgada. Pronto enfermó de neumonía. Tosía y tenía fiebre, apenas bebía leche y, cuando lo hacía, tardaba mucho porque le costaba respirar a la vez que tragaba la leche. Ante este panorama le dimos antibióticos pero nunca acabó de curarse del todo.

 

Pasaron los meses y seguía débil pero viva, por lo que a su manera era una superviviente. Yo guardaba la mejor leche para su biberón con la esperanza de que fuera cogiendo peso y fuerza. Sin embargo, estaba cada vez más raquítica y su aspecto no mejoraba.

Así hasta que la enfermedad le ha vencido y nos la hemos encontrado muerta entre sus compañeras.

No es la primera vez que se nos muere un ternero, pero esta vez me ha dado más pena que nunca. La veía tan desvalida y le he dado tantos biberones que le había cogido mucho cariño. Es por esto que he querido que tenga sus minutos de gloria siendo, por una vez, protagonista de este blog. 

Si hubiese un cielo vacuno seguro que está allí.