La vaca delincuente

La vaca delincuente

9 diciembre, 2019 2 Por admin

Todos los oficios tienen sus riesgos, también el de ganadero. Hace un par de días he sufrido un inesperado y pequeño accidente en la cuadra. Resultado: una costilla rota. Culpable: la vaca nº 6828 a la que, desde ahora, llamo «la vaca delincuente»

Este percance ha sido para mi una desagradable sorpresa. Siempre tengo miedo de que una vaca cariñosa me de un cabezazo para llamar mi atención y me haga daño. También pienso a menudo que, si algún día me resbalo en la cuadra, puedo ser pisada. Y el pisotón de un animal de semejante tamaño no debe de hacer cosquillas precisamente. Incluso he contemplado la posibilidad de recibir una patada cuando estoy limpiando las parrillas y paso la raedera cerca de las patas de las vacas. Lo que nunca había esperado es que una de ellas me atacara y, menos aun, sin ningún pequeño ternero de por medio.

Sin embargo, así ha ocurrido. Después de limpiar los bebederos, intentaba pasar por el estrecho pasillo que había quedado entre el robot de ordeño y una de nuestras vacas que andaba por ahí. Y, cual no fue mi sorpresa, cuando vi que la vaca me embestía aprisionándome contra una barrera metálica. De no haber estado por ahí cerca mi granjero, que rápidamente espantó al animal, no se lo que hubiera pasado…

Así que aquí me tenéis, no sabiendo como ponerme para que no me duela mi costilla rota y rezando para no pillar un catarro que me obligue a toser todo el día. Pero hay que ser positivos y, por unos días, estoy rebajada de todo servicio y me puedo dedicar a leer, hacer inútiles y fallidas manualidades y escribir este blog. Además seguro que a los animalistas más extremos les va a encantar este post.