Las moscas y la leche

Las moscas y la leche

13 julio, 2019 0 Por admin

Cuando hablamos de una granja hay algo obvio, pero en lo que nadie piensa, ni sale en la tele ni en los libros para niños que tratan del tema. Y es que cuando llega el buen tiempo aparecen muchas, muchísimas moscas. Nosostros hace ya unos cuantos días que las tenemos aquí. Los olores de la cuadra las atraen y estan revoloteando por todas partes. Así que hoy os voy a contar un cuento que va de las moscas y la leche.

Cada día separamos en unos cubos un poco de leche para los terneros y los gatos. Y por mucha limpieza que tengas y muy rápida que seas, antes de que te des cuenta, se han llenado  de moscas que, buscando un rico alimento, acaban muriendo ahogadas (por desgracia, real como la vida misma). Pero no voy  hablar aquí del vergonzoso tema de  como el Mediterráneo se está convirtiendo en una tumba. Porque, de lo que me acuerdo, cada vez que las veo, es de una curiosa historieta que me contaron hace tiempo.

El cuento de las moscas y la leche

Hubo una vez dos moscas que cayeron en dos pozales de leche. La primera de ellas empezó a lamentarse repitiendo:

– Me voy a ahogar, me voy a ahogar.

Y efectivamente se ahogó.

La segunda empezó a patalear insistentemente pensando:

-Tengo que salir de aquí como sea.

Y tanto pataleó, que hizo mantequilla con la nata de la leche y  consiguió así salvarse

Moraleja

Seguro que todos estamos de acuerdo en que una actitud positiva y no rendirse nunca, ayuda a solventar cualquier problema.

Sin embargo ahora está muy de moda decir que si se quiere algo de verdad se consigue sí o sí. Y yo, ahí, ya no estoy de acuerdo.

En la vida real la mayoría de las moscas con actitud negativa sucumben. Pero alguna hay, normalmente la que menos trabajo ha puesto, que encuentra una brizna de hierba en su cubo de leche y consigue sobrevivir sin esfuerzo.

De entre las positivas, las hay que alcanzan su objetivo. Pero también las hay que tienen las patas demasiado débiles, no son capaces de hacer mantequilla y mueren agotadas tras muchos intentos infructuosos. Y peor aun, alguna de esas moscas positivas consiguen hacer la mantequilla, pero no saben que al lado tienen una gato que de un bocado va a zamparse el producto de su trabajo y a ellas mismas.

En fin, como podeis ver, el trabajo de la cuadra da para echar a volar la imaginación.

Y tú, ¿Qué tipo de mosca eres tú? ¿Qué opinas de la moraleja del cuento?