Mantis religiosa

Mantis religiosa

2 noviembre, 2019 0 Por admin

Un par de Mantis religiosas han aparecido en la leñera, lo cual es bastante raro dado que son insectos que gustan de vivir en soledad. Ignoro si la pareja es «hetero» o no. Aunque, dado que el tamaño de ambos ejemplares es similar, probablemente se trate de dos machos a punto de iniciar una pelea o dos hembras que han coincidido en el espacio y en el tiempo.

Es legendaria la mala de fama de las Mantis y, solo por eso, merecen un poco de atención en este blog.

Nomenclatura

Su aspecto nos recuerda al de alguien que está arrodillado elevando sus plegarias al cielo. De ahí que además de Mantis religiosa se le llame también santateresa.

Descripción

Es un insecto alargado de color verde o parduzco. En su cabeza, de forma triangular destacan dos grandes ojos compuestos y, entre ellos, otros tres simples. Sus patas, lo mismo que el tórax, son alargadas. Las delanteras están más abultadas y terminan en una especie de pequeñas espinas que sirven para sujetar a sus presas.

 

Alimentaciónde la mantis religiosa

Es carnívora, espera a sus presas con las patas delanteras juntas como si rezara. Si una presa se pone a tiro la ataca rápidamente y la agarra con esas mismas patas, las delanteras, comenzando a devorarla inmediatamente, cuando todavía está viva.

Reproducción

Cuando llega el momento de aparearse, la hembra emite feromonas para atraer a los machos, que pueden llegar a pelear por ellas. En la cópula el macho introduce una cápsula llena de espermatozoides en el aparato genital de la hembra. Esta puede llegar a poner hasta 300 huevos que protege rodeándolos de una espuma que se endurecerá y les servirá de escudo frente al mundo. No todos llegan a adultos, entre otras razones, porque las crías practican el canibalismo y pueden llegar a devorarse entre si.

Dice la leyenda que, durante el acto amoroso, las hembras devoran a sus compañeros. La realidad no es tan terrible. No ocurre casi nunca cuando están en libertad y tampoco siempre cuando están en cautiverio. Supongo que todo depende de si tienen otra fuente de alimentación que les permita llevar a cabo con éxito la ovopositación o no.

Sin duda, este comportamiento de «devoradoras de hombres» es lo que ha dado a las Mantis religiosas tan mala fama, sobre todo entre los varones. Sin embargo, son beneficiosas para el ser humano ya que nos libra de un montón de insectos que pueden llegar a ser plagas agrícolas. 

 

Mantis religiosa